• Enrique Silva

EMBOSCADA FINAL

Actualizado: 30 de abr de 2019

Otro atractivo estreno de Netflix es "Emboscada final" (The highwaymen), que narra la historia de la captura de la tristemente célebre pareja de criminales Bonnie Parker y Clyde Barrow en los deprimidos años 30. Lo hace desde el punto de vista de los dos policías retirados -ex rangers de Texas- que tuvieron que volver a la acción para rastrear pacientemente el paradero de los brutales asesinos y eliminarlos.


A diferencia de "Bonnie & Clyde" (1967), obra maestra de Arthur Penn en la que, sin escatimar la ilustración de una violencia muy gráfica, se seguía la aventura criminal de los delincuentes con una indiscutible aura romántica, la realización de John Lee Hancock se muestra áspera, posee un cierto tono crepuscular y tiene aires de western.


Digamos que muestra la otra cara de la historia, la que no se conoce tanto. Por esa razón nunca se ven las acciones delictivas de la banda de Parker y Barrow, salvo algunos momentos muy puntuales, como aquel que escamotea la visión de la pareja en la fuga de los reos al inicio del largometraje, o muy a la distancia en el asesinato a sangre fría de dos policías a manos de Bonnie. La información de sus correrías es dada por noticieros radiales y periódicos, que resaltan su lado sanguinario.


La popularidad ganada por los fugitivos, principalmente entre la juventud, como símbolo de la rebeldía de una época deprimida económicamente, y la poca eficacia de las autoridades para detenerlos, alertará a la gobernadora de Texas, conocida como Ma Ferguson (Kathy Bates). La funcionaria, un poco a regañadientes, se verá obligada a recurrir a la ayuda de Frank Hamer (Kevin Costner) y Maney Gault (Woody Harrelson), retirados agentes del desmantelado equipo de rangers, con un implacable currículum en la captura de prófugos de la ley. Su misión será colaborar con un equipo especial del FBI para acabar con los asesinos en el plazo más rápido posible.



Gracias a un buen guion de John Fusco, el irregular Hancock consigue su mejor película junto con "The founder" (2016), bastante mejor que las discretas "Saving Mr. Banks" (2013) y "The blind side" (2009). La elaborada narración se toma su tiempo -por momentos más del necesario- para establecer tanto la relación entre Frank y Maney como de ambos con el terreno hostil que van pisando. La actitud con que estos viejos expolicías asumen su labor difiere. Uno firme y muy seguro de lo que tiene que hacer, el otro marcado por recuerdos que lo obligan a cuestionarse su trabajo. Sin embargo, los une una antigua amistad y la necesidad de cumplir con el deber más allá de si sus métodos son los mejores o no.


El realizador recupera ese clasicismo que ya no se ve -o aparece con cuentagotas- en las pantallas grandes del Hollywood actual. No solo en el aprovechamiento del paisaje rural en amplios planos o en la expresividad que supone la profundidad de campo, sino en la habilidad para resolver determinadas situaciones dramáticas. Por ejemplo, la breve conversación entre Hamer y su esposa, donde se funden las miradas con diálogos mínimos, o en la visita de Frank al hogar de Maney, que no se concreta porque el primero se mantiene distante mientras el segundo siente la presencia del excompañero de armas.


Las conversaciones que mantienen Hamer y Gault, asi como las experiencias personales que ambos cuentan por separado (uno con el padre de Barrow y el otro frente a los policías que van a colaborar en la muerte de los escurridizos homicidas) revelan información sustancial y se ajustan a ese estilo pausado asumido por el director.


La impactante secuencia de la balacera que acaba con la vida de los jóvenes Bonnie y Clyde es también la única vez que se muestran sus rostros de cerca. Y resulta tan violenta como la que escenificó Penn en 1967, pero las aproximaciones son distintas. En la clásica cinta se genera una empatía tal con la pareja protagónica que la visión de su sangriento deceso en cámara lenta es estremecedora. En la película actual no hay identificación posible con Parker y Barrow. Pero la violencia está allí, dura y seca, y se percibe como un frío ajuste de cuentas. La sociedad impone su ley por la fuerza y liquida a los enemigos del orden.

15 vistas
  • Grey Twitter Icon
  • Grey Instagram Icon
  • Grey Facebook Icon

© Copyright 2019-2020 La Pandilla Salvaje- Todos los derechos reservados.